Hábitos saludables

Hábitos saludables
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Hábitos saludables
La relación cuerpo y mente
La salud mental y la salud física están íntimamente relacionadas. Cuando estamos tristes o estresados es más fácil enfermarse porque nuestro sistema inmunitario se debilita. De la misma manera, una lesión o enfermedad física puede deprimirnos. Hacer ejercicio, comer y dormir bien, así como tener aficiones son hábitos muy importantes para vivir bien.
La alimentación
¿Sabías que alrededor de un 25% de los estudiantes de la UE van a clase sin desayunar? Un desayuno equilibrado y nutritivo es la mejor manera de empezar la escuela. ¡Tu cerebro necesita energía para poder aprender! Y una buena alimentación es especialmente importante en época de exámenes. Incluye fuentes saludables de grasa, como frutos secos o aguacate para potenciar tu atención y tu memoria. ¡Y no te olvides de beber agua! La deshidratación produce falta de atención y concentración.Limita la ingesta de comida muy procesada, y de bebidas azucaradas o llamadas «energéticas». Nos hacen vulnerables al estrés. Ingiere más alimentos con polifenoles, antioxidantes, selenio y omega-3. Y recuerda la regla del plato de Harvard: 50% de frutas y verduras, 25% de hidratos de carbono como patatas, arroz o cereales integrales, y 25% de proteínas como huevos, legumbres, carne o pescado.
El sueño
¿Te acuestas tarde por las noches jugando a videojuegos, mirando el móvil o viendo series? La luz azul de las pantallas interfiere con la producción de melatonina, la hormona del sueño, y hace que te cueste más trabajo dormir.Dormir es básico para crecer, concentrarnos mejor en la escuela, recordar lo que hemos aprendido y gestionar el estrés del día a día. Cuando dormimos mal o dormimos poco, estamos cansados, irritables, deprimidos y todo nos parece difícil.Acuérdate de dormir de 9 a 11 horas si tienes entre 6 y 13 años, de 8 a 10 horas si tienes entre 14 y 17 años, y de 7 a 9 horas a partir de los 18 años. De esta manera, estudiar será ¡un poquito más fácil!
El ejercicio
¿Sabías que hacer ejercicio es bueno para tu cuerpo pero también para tu cerebro? Cuando hacemos ejercicio nuestro cerebro se oxigena, se reduce el estrés, y mejora nuestra atención y nuestra memoria. También se segrega dopamina. Esta es una hormona que nos produce bienestar y nos da motivación para hacer otras cosas como por ejemplo, estudiar.El contacto con la naturaleza también tiene efectos positivos y favorece la creatividad, mejora la vista y nuestra resolución de problemas. Prueba a dar un paseo en bicicleta o simplemente camina por un parque, ¡y notarás inmediatamente sus beneficios!
Otros hábitos saludables
Ten tu habitación y escritorio ordenados. El orden nos tranquiliza y nos ayuda a estudiar mejor.Practica meditación de consciencia plena. Esto es, respira profundamente y concéntrate en tu respiración, tus pensamientos y tus emociones durante un par de minutos.No uses el móvil y el ordenador todo el tiempo. Haz otras cosas agradables: pasa tiempo con tus amigos y familia, escucha o toca música, dibuja, haz manualidades… Trabajar con las manos es muy bueno para relajar la mente.Y ahora, tú. ¿Qué otras cosas se te ocurren a ti?
La relación cuerpo y mente
La salud mental y la salud física están íntimamente relacionadas. Cuando estamos tristes o estresados es más fácil enfermarse porque nuestro sistema inmunitario se debilita. De la misma manera, una lesión o enfermedad física puede deprimirnos. Hacer ejercicio, comer y dormir bien, así como tener aficiones, son hábitos muy importantes para vivir mejor.
La alimentación
¿Sabías que alrededor de un 25 % de los estudiantes de la UE van a clase sin desayunar? Un desayuno equilibrado y nutritivo es la mejor manera de empezar la escuela. ¡Tu cerebro necesita energía para poder aprender! Y una buena alimentación es especialmente importante en época de exámenes. Incluye fuentes saludables de grasa, como frutos secos o aguacate, para potenciar tu atención y tu memoria. ¡Y no te olvides de beber agua! La deshidratación produce falta de atención y concentración.
Limita la ingesta de comida muy procesada y de bebidas azucaradas o llamadas "energéticas". Nos hacen vulnerables al estrés. Ingiere más alimentos con polifenoles, antioxidantes, selenio y omega-3. Y recuerda la regla del plato de Harvard: 50 % de frutas y verduras, 25 % de hidratos de carbono como patatas, arroz o cereales integrales, y 25 % de proteínas como huevos, legumbres, carne o pescado.

El sueño
¿Te acuestas tarde por las noches jugando a videojuegos, mirando el móvil o viendo series? La luz azul de las pantallas interfiere con la producción de melatonina, la hormona del sueño, y hace que te cueste más trabajo dormir.
Dormir es básico para crecer, concentrarnos mejor en la escuela, recordar lo que hemos aprendido y gestionar el estrés del día a día. Cuando dormimos mal o dormimos poco, estamos cansados, irritables, deprimidos, y todo nos parece difícil.
Acuérdate de dormir de 9 a 11 horas si tienes entre 6 y 13 años, de 8 a 10 horas si tienes entre 14 y 17 años, y de 7 a 9 horas a partir de los 18 años. De esta manera, estudiar ¡será un poquito más fácil!

El ejercicio
¿Sabías que hacer ejercicio es bueno para tu cuerpo, pero también para tu cerebro? Cuando hacemos ejercicio nuestro cerebro se oxigena, se reduce el estrés, y mejora nuestra atención y nuestra memoria. También se segrega dopamina. Esta es una hormona que nos produce bienestar y nos da motivación para hacer otras cosas, como por ejemplo estudiar.
El contacto con la naturaleza también tiene efectos positivos y favorece la creatividad, mejora la vista y nuestra resolución de problemas. Prueba a dar un paseo en bicicleta o simplemente camina por un parque, ¡y notarás inmediatamente sus beneficios!

Otros hábitos saludables
Ten tu habitación y escritorio ordenados. El orden nos tranquiliza y nos ayuda a estudiar mejor.
Practica meditación de consciencia plena. Esto es, respira profundamente y concéntrate en tu respiración, tus pensamientos y tus emociones durante un par de minutos.
No uses el móvil y el ordenador todo el tiempo. Haz otras cosas agradables: pasa tiempo con tus amigos y familia, escucha o toca música, dibuja, haz manualidades… Trabajar con las manos es muy bueno para relajar la mente.
Y ahora, tú. ¿Qué otras cosas se te ocurren a ti?
